Yo pensaba que sería como la última vez, que simplemente tomaría la poca dignidad y los pedazos que quedaban de mi espíritu y los uniría despacio para quedar más o menos presentable ante el mundo.
Soy capaz de lo que sea con tal de no dar una imagen de lástima ni recibir esas miradas de pena ajena que todos acostumbran a mandar a una persona en mi situación. Pero no es fácil, estoy consciente de ello; y mucho menos lo es cuando al menos la mitad de las cosas que adoras te recuerdan al objeto de tus cuitas.
Los días pasan, pero siento que han sido meses. No cabe duda que me encuentro igual que al inicio, justo antes de que esta absurda situación ocurriera.
Miento... no estoy igual. Antes, estaba en el proceso de levantarme de la peor caída que haya tenido en estos terrenos tan peligrosos. Habiéndome deshecho de la aberración que tiene el descaro de hacerse llamar "ser humano", me decidí a salir de ese bache en el que me encontraba atrapada desde hace tanto tiempo que ya ni siquiera recuerdo cuándo empezó. Lo hacía lento, despacio, cuidando de no caerme otra vez, como un niño pequeño que apenas está aprendiendo a ponerse de pie. La diferencia entre el niño y yo es que mi mayor temor era ése: caer otra vez para quedarme ahí, sin ganas de querer volver a intentar ponerme de pie.
No quería depender de nadie para hacerlo, pero llegó él... y las cosas cambiaron. Su persona me elevó muy alto (no creo que ésa haya sido su intención, pero así fue) y me hizo tan feliz que, por primera vez en mucho tiempo, sentí que las cosas empezaban a tomar su lugar correspondiente en este mundo. Sin embargo, tan rápido como pasó, ese momento de felicidad se terminó.
Y me vi a mí misma otra vez, tirada en el suelo.
Vaya, hasta el niño se habría mantenido más tiempo de pie sin apoyo alguno.
Tenía la esperanza de que él fuera diferente. Me gusta pensar que así es, pero es sólo auto engañarme. Es un pensamiento que mis propios sentimientos han implementado en mi mente que me hace sentir mejor, por más falso que éste sea. Lo repaso despacio, como si mi vida dependiera de ello, como si de esa manera fuera a volverse realidad.
El raciocinio me llama; dice que deje de pensar estupideces y aproveche mi tiempo en algo de utilidad, como en ir a sacar a la gata que se ha escabullido por el tercer piso, entrado hasta la lavandería y que ahora maúlla al pie de la puerta de entrada.
Habiendo sacado a Kitty (así se llama el felino) y después de servirle algo de comida, mi mantra absurdo aparece sin que yo lo haya pensado siquiera. Me dispongo a escuchar música para distraerme.
Prendo el reproductor de música y dejo que la última canción que estaba por reproducirse inicie.
Un error grave de mi parte si deseaba olvidarme de él, al menos por un instante...
Merely the sound of your voice
Made me believe that
that you were her...
"Esa canción... Parece que él la escribió", pienso en el momento en que escucho esas palabras.
La canción seguía avanzando, pero yo no tenía la más mínima intención de quitarla. Era un recordatorio constante de su ser, la única manera de saber que algo de él sigue conmigo.
... Leave me for now and forever
Leave while you can...
De nueva cuenta, la razón me empieza a reprender con su fría voz autoritaria.
"¿Por qué haces esto, si sabes que sólo terminarás lastimándote?", me pregunta. Yo no le hacía caso, sólo quería sentirlo cerca de mí. "Detente ahora", me exige.
"No quiero, no quiero. Sólo por esta vez, deja que su recuerdo me invada".
... When the cold in my heart leaves
It comes to an end
And quietly I'll go to sleep...
"Ése es tu mantra, la frase que te consuela...".
Nunca una canción me había hecho sentir tantas cosas al mismo tiempo: amor, odio, tristeza, coraje, impotencia... mis sentimientos empiezan a confrontarse entre sí. Y yo sólo los dejo fluir, no me importa cuál de ellos resulte vencedor esta vez.
How could that first time recur
When memories linger on and on
What made me think you were her...
"La parte que más me duele recordar... la noche en que me dijiste toda la verdad"... La puñalada fue rápida y directa... Mis ojos están vidriosos... tenemos a un ganador...
... is dead to all
dead to all
Nothing can bring her to life
Don't pretend that I'll be loving you...
Se quebró mi espíritu con esos versos... siento las mejillas húmedas; las lágrimas hacen acto de presencia. Mi pecho duele, pero aún así me niego a detener la canción...
"Eso era lo que querías, ¿no? Diviértete en tu absurdo y estúpido dolor". Y se va. Ahora mi raciocinio me ha abandonado, y deja que me hunda sola en mis recuerdos y en mis sentimientos de tristeza y dolor...
..."me equivoqué, mi error fue pensar que eras diferente... No, sí lo eres, pero... yo no soy ella... ¿acaso si lo fuera seguirías a mi lado?..."
... Once I believed she was gone
I'm corrupted from within
Leave me for now and forever
Leave while you can...
"¿Por qué?, ¿por qué? ¡No pude sanar tus heridas, mientras que tú lo hiciste con las mías! No quiero perderte de ninguna forma, quiero seguir contigo, estar a tu lado... ¡no quiero alejarme de ti, me niego a dejarte ir!... ¿Por qué ahora pareciera que he dejado de existir para ti?... "
... I've gone too far to begin all anew
With someone like you...
No lo soporto más.
De un tirón me he quitado los audífonos y ahora arrojo el reproductor de música contra la pared.
Nadie me escuchará gritar, nadie oirá mis sollozos, nadie atenderá a mi llanto. Estando sola en mi casa, saco todos esos sentimientos que me estaban consumiendo.
"Patético. Simple y sencillamente patético..."
Pasan los minutos de la tempestad. Tengo los ojos tan secos que hasta el desierto siente envidia de ellos. Respiro de manera profunda, intentando serenarme por completo. Miro hacia la nada, estoy recostada en mi cama... mis pensamientos siguen enfocados en él, pero no de una forma tan lastimera como cuando llegaron. Parece que esta vez he decidido hacerle caso a mi raciocinio.
Me pongo de pie, me dirijo hacia el baño y me miro en el espejo; aspecto más horrible no puedo tener. La vanidad sale a la luz, hace que me repugne de mi aspecto. Me lavo mi rostro para deshacerme de las lágrimas secas. Tras hacer unas pocas muecas que se reflejaban en el espejo, muestro esa mirada de indiferencia y una sonrisa altanera que a veces uso para dar la cara al mundo. Como dije, soy capaz de lo que sea con tal de no dar una imagen de lástima.
Busco el reproductor de música que había sido víctima de mis emociones. De manera milagrosa, está intacto y aún funciona. Mucho más tranquila que antes, medito acerca de esta situación.
Sé que mañana se repetirá. Y el día siguiente también. Y el que sigue de ése... será un ciclo sin fin.
"Eres una masoquista, ¿sabías?".Soy capaz de lo que sea con tal de no dar una imagen de lástima ni recibir esas miradas de pena ajena que todos acostumbran a mandar a una persona en mi situación. Pero no es fácil, estoy consciente de ello; y mucho menos lo es cuando al menos la mitad de las cosas que adoras te recuerdan al objeto de tus cuitas.
Los días pasan, pero siento que han sido meses. No cabe duda que me encuentro igual que al inicio, justo antes de que esta absurda situación ocurriera.
Miento... no estoy igual. Antes, estaba en el proceso de levantarme de la peor caída que haya tenido en estos terrenos tan peligrosos. Habiéndome deshecho de la aberración que tiene el descaro de hacerse llamar "ser humano", me decidí a salir de ese bache en el que me encontraba atrapada desde hace tanto tiempo que ya ni siquiera recuerdo cuándo empezó. Lo hacía lento, despacio, cuidando de no caerme otra vez, como un niño pequeño que apenas está aprendiendo a ponerse de pie. La diferencia entre el niño y yo es que mi mayor temor era ése: caer otra vez para quedarme ahí, sin ganas de querer volver a intentar ponerme de pie.
No quería depender de nadie para hacerlo, pero llegó él... y las cosas cambiaron. Su persona me elevó muy alto (no creo que ésa haya sido su intención, pero así fue) y me hizo tan feliz que, por primera vez en mucho tiempo, sentí que las cosas empezaban a tomar su lugar correspondiente en este mundo. Sin embargo, tan rápido como pasó, ese momento de felicidad se terminó.
Y me vi a mí misma otra vez, tirada en el suelo.
Vaya, hasta el niño se habría mantenido más tiempo de pie sin apoyo alguno.
Tenía la esperanza de que él fuera diferente. Me gusta pensar que así es, pero es sólo auto engañarme. Es un pensamiento que mis propios sentimientos han implementado en mi mente que me hace sentir mejor, por más falso que éste sea. Lo repaso despacio, como si mi vida dependiera de ello, como si de esa manera fuera a volverse realidad.
El raciocinio me llama; dice que deje de pensar estupideces y aproveche mi tiempo en algo de utilidad, como en ir a sacar a la gata que se ha escabullido por el tercer piso, entrado hasta la lavandería y que ahora maúlla al pie de la puerta de entrada.
Habiendo sacado a Kitty (así se llama el felino) y después de servirle algo de comida, mi mantra absurdo aparece sin que yo lo haya pensado siquiera. Me dispongo a escuchar música para distraerme.
Prendo el reproductor de música y dejo que la última canción que estaba por reproducirse inicie.
Un error grave de mi parte si deseaba olvidarme de él, al menos por un instante...
Merely the sound of your voice
Made me believe that
that you were her...
"Esa canción... Parece que él la escribió", pienso en el momento en que escucho esas palabras.
La canción seguía avanzando, pero yo no tenía la más mínima intención de quitarla. Era un recordatorio constante de su ser, la única manera de saber que algo de él sigue conmigo.
... Leave me for now and forever
Leave while you can...
De nueva cuenta, la razón me empieza a reprender con su fría voz autoritaria.
"¿Por qué haces esto, si sabes que sólo terminarás lastimándote?", me pregunta. Yo no le hacía caso, sólo quería sentirlo cerca de mí. "Detente ahora", me exige.
"No quiero, no quiero. Sólo por esta vez, deja que su recuerdo me invada".
... When the cold in my heart leaves
It comes to an end
And quietly I'll go to sleep...
"Ése es tu mantra, la frase que te consuela...".
Nunca una canción me había hecho sentir tantas cosas al mismo tiempo: amor, odio, tristeza, coraje, impotencia... mis sentimientos empiezan a confrontarse entre sí. Y yo sólo los dejo fluir, no me importa cuál de ellos resulte vencedor esta vez.
How could that first time recur
When memories linger on and on
What made me think you were her...
"La parte que más me duele recordar... la noche en que me dijiste toda la verdad"... La puñalada fue rápida y directa... Mis ojos están vidriosos... tenemos a un ganador...
... is dead to all
dead to all
Nothing can bring her to life
Don't pretend that I'll be loving you...
Se quebró mi espíritu con esos versos... siento las mejillas húmedas; las lágrimas hacen acto de presencia. Mi pecho duele, pero aún así me niego a detener la canción...
"Eso era lo que querías, ¿no? Diviértete en tu absurdo y estúpido dolor". Y se va. Ahora mi raciocinio me ha abandonado, y deja que me hunda sola en mis recuerdos y en mis sentimientos de tristeza y dolor...
..."me equivoqué, mi error fue pensar que eras diferente... No, sí lo eres, pero... yo no soy ella... ¿acaso si lo fuera seguirías a mi lado?..."
... Once I believed she was gone
I'm corrupted from within
Leave me for now and forever
Leave while you can...
"¿Por qué?, ¿por qué? ¡No pude sanar tus heridas, mientras que tú lo hiciste con las mías! No quiero perderte de ninguna forma, quiero seguir contigo, estar a tu lado... ¡no quiero alejarme de ti, me niego a dejarte ir!... ¿Por qué ahora pareciera que he dejado de existir para ti?... "
... I've gone too far to begin all anew
With someone like you...
No lo soporto más.
De un tirón me he quitado los audífonos y ahora arrojo el reproductor de música contra la pared.
Nadie me escuchará gritar, nadie oirá mis sollozos, nadie atenderá a mi llanto. Estando sola en mi casa, saco todos esos sentimientos que me estaban consumiendo.
"Patético. Simple y sencillamente patético..."
Pasan los minutos de la tempestad. Tengo los ojos tan secos que hasta el desierto siente envidia de ellos. Respiro de manera profunda, intentando serenarme por completo. Miro hacia la nada, estoy recostada en mi cama... mis pensamientos siguen enfocados en él, pero no de una forma tan lastimera como cuando llegaron. Parece que esta vez he decidido hacerle caso a mi raciocinio.
Me pongo de pie, me dirijo hacia el baño y me miro en el espejo; aspecto más horrible no puedo tener. La vanidad sale a la luz, hace que me repugne de mi aspecto. Me lavo mi rostro para deshacerme de las lágrimas secas. Tras hacer unas pocas muecas que se reflejaban en el espejo, muestro esa mirada de indiferencia y una sonrisa altanera que a veces uso para dar la cara al mundo. Como dije, soy capaz de lo que sea con tal de no dar una imagen de lástima.
Busco el reproductor de música que había sido víctima de mis emociones. De manera milagrosa, está intacto y aún funciona. Mucho más tranquila que antes, medito acerca de esta situación.
Sé que mañana se repetirá. Y el día siguiente también. Y el que sigue de ése... será un ciclo sin fin.
Lady Mel
No hay comentarios:
Publicar un comentario